En esta ocasión en el Maraton Alpino Jarapalos 2011 el Club Maratón Tomares estuvo representado por Fatima, Blandine, Juan Carlos Rocha, Lopera y a ultima hora no pudo asistir Pedro, oficiosamente lesionado pero oficialmente con mieditis, como dice Fatima.
El dia previo a la prueba nos reunimos con Manolo y su equipo de Córdoba, disfrutando de una excelente cena y buen chupito. Durante la cena recibimos un correo de Pedro dandonos suerte y animando al personal a ganarme. Bueno la palabra exacta no es esa, pero no puedo reproducirla en este apartado. También recibimos multiples llamadas de todos nuestros amigos y compañeros del Club, deseandonos suerte ( Ricardo, Luis, Esteban.... ). El ambiente genial pero las caritas reflejaban la concentración en la prueba del dia siguiente. Una vez finalizamos la cena nos dispusimos a descansar, bueno los que pudieron, pues Juan Carlos y yo nos fuimos al poli a compartir descanso con otros 50 corredores. Que bonita sensación, mientras que Fatima y Blandine bajaron hacia el hotel para dormir placidamente en sus respectivas habitaciones. No hay color.
Al dia siguiente, sobre las 6h. de la mañana, la carita de Juan Carlos lo decia todo. No habia pegado ojo en toda la noche, pero aun asi se precipito en recoger todos sus enseres, a enfundarse la camiseta y despertar a todo el que estuviera a su lado, incluido yo. Una vez aseados nos fuimos hacia la salida y esperar al resto del equipo, que llegaron sobre las 7,30h. Nos abrazamos, calentamos, estiramos, desayunamos algo y nos deseamos suerte. Nos encontramos con el equipo de "Los Tristes" con quien compartimos los momentos previos a la carrera. La mañana se presentaba placida y buena para el recorrido. Tengo mucho miedo ¡¡¡ No os preocupeis que esto está chupao para vosotros y asi hasta las 8h.., Nervios en la salida. Pistoletazo de salida y este es el resultado de la prueba.
Durante los primeros metros corrimos juntos, pero despues el grupo comenzo a dispersarse, imprimiendo cada uno el ritmo más adecuado a su estado fisico y psiquico. La prueba transcurrio sin ningun incidente que lamentar, pero la verdad es que si Pedro hubiera venido lo hubiera pasado muy mal, pues las primeras rampas eran todo cuestión de "gemelos" y él los tenía dañados.
Realice la carrera a un solo avituallamiento, y con mi mochila y dos higos mantuve el ritmo durante toda la carrera, sufriendo en las bajadas pero recuperándome en las subidas y caminos, manteniendo una disputa durante los últimos 12 Km. con varios participantes.
Al llegar a meta me hidrato un poco, y cuando giro la cabeza observo con alegria a Blandine entrando a meta. Que carrera ha hecho, me digo.
Conversamos un poco en meta y despues salgo trotando a buscar a Juan Carlos y Fatima, encontrandome durante el camino a Pablo, quien me comenta que vienen muy cerca de él y así fue. Los encuentro y vaya saludo que me dirigieron. Que no los volvia a engañar, y otros halagos indescriptibles por la emoción. Pedazo de carrera de todos los componentes a quien les quiero dar mi más sincera enhorabuena. Blandine (5H, 53m), Juan Carlos y Fatima (6h, 28m). El año que viene nos gustaria repetir y si fuese posible como equipo, pues la experiencia ha sido extraordinaria
A principios de febrero, fuimos convocados por nuestro ilustre Presidente para acudir a una prueba, que se iba a celebrar en Montellano el día 14/3, aclarando textualmente ".... que se trataba de una carrerita, asequible para todos (12 km), en la que podríamos disfrutar de un buen día de campo entre pinares".
Fieles al compromiso, con nuestro amado Club, acudimos a la convocatoria Ricardo, Fátima, Antonio Feria, Juan Carlos Rocha, Antonio Ramírez, un servidor Domingo Pérez y el propio Lopera, que se trajo a su público de apoyo, así como Justo, Luis Jiménez y Pepe Bellido (aunque estos últimos se rajaron a última hora), se utilizaron justificaciones de toda indole, resfriados, tirones, incluso alguno dijo haberse puesto de parto. Alguien hubo que se apunto por libre y también se rajó por libre (por que por Montellano no se le vio).
El día de la prueba comparecimos puntualmente (y es un decir), en el Polideportivo para iniciar la marcha, haciéndonos una foto conmemorativa, en la que ya surgieron las primeras dudas en cuanto a la prueba, pues alguien aportó el "perfil" de la misma publicado en internet y aquello parecía el electro de un esquizofrénico. Pero sin que decayera el ánimo iniciamos la marcha. Un día espléndido de sol y una única parada, para realizar acopio de carbohidratos. Que "peaso tostá" nos encajamos. Entre los tres camareros tuvieron que quitarle a uno la tarrina de la manteca colorá (Antonio no te preocupes que no voy a decir el nombre), ya no necesitó ni ponerse vaselina para las rozaduras.
Cuando arribamos a Montellano, tratándose de un equipo experto en pruebas de orientación, en donde además algunos ya habían estado el año anterior, no tuvimos problemas para dar con la "Plaza de la Romería", en pleno centro de Montellano, sobre todo cuando Lopera, con su experiencia y veteranía en este tipo de pruebas, no se le ocurrió preguntarle a otro, que al "tonto del pueblo", en la entrada del Cementerio. Vaya vuelta que dimos, por poco llegamos con la prueba finalizada, eso sí tuvimos una panorámica completa del pueblo de Montellano. Bueno al salir, nuestro querido "Lopera-Tour", también se perdió (y por supuesto todos detrás).
Ya en la prueba, propiamente dicha, todo dentro de lo previsto. El Spiker local, empezó a decir que anunciaría la salida con un cohete y que en el recorrido nos encontraríamos barro, piedras, multitud de arboles caidos. No os podeis imaginar la carita que se nos empezó a poner. (Algunos empezamos a pelearmos para coger en brazos a la niña chica y quitarsela a Maribel). Cuando dieron la salida algunos estábamos haciéndonos una foto y ni nos enteramos, salvo por el susto al escuchar el cohetazo (es que en Montellano no hay pistola). Creo que el cohete le dio al Lopera, pues ya no lo vimos mas en toda la prueba. Para nuestra sorpresa a los 5 minutos escasos de empezar a trotar, nos desviaron por entre los pinos (arboles caídos, piedras, barro, yerbajos) y nos dimos de bruces con un talud vertical, contra el que nos apelotonamos y empezamos a repechar a cuanto patas, agarrandonos unos a otros. Alguno parecía un loro, agarrándose hasta con la boca. Delante mía se escucharon varios improperios, cuando uno de los corredores, en el frenesí de la subida, metió el brazo hasta el codo en una autentica y espectacular "moñiga", ¡que pestazo! , menos mal que había charcos por allí donde lavarse (el tío entro solo en la meta lleno de moscas). Pero eso era solo el principio, a partir de ahí siempre cuesta arriba y campo a través, la cosa fue empeorando y el grupo dispersándose, descubriendo los misterios de la Sierra de San Pablo y lo absurdo de que al lugar se le conozca como Monte-llano.
Resoplando y a rastras, entre piedras y pinos, fuimos recorriendo la Sierra, sin saber exactamente para donde mirar, si a las marcas que indicaban el camino a seguir , en cuyo caso te dabas de morro contra el suelo, o mirando al suelo, pasarse una marca y aparecer en Ronda. Yo venía preocupado por saber como me iban a recoger si me quedaba por el camino (quizás en burro-escoba). Llegamos a ver a unos lugareños degollando a un cordero, lo cual nos dio ánimos para apretar el paso, por si acaso.
Ya acercandonos a la Meta, y tras un autentico sendero de cabras, nos encontramos en una pared vertical a la que tuvimos que trepar ayudándonos de una soga amarrada a una gran roca (me agarré tan fuerte para poder subir, que creí que me la tiraba en la cabeza). Y ni os cuento esa bajada con rocas sueltas, barro, yo parecía el "Chiquito" en una de sus actuaciones estelares y casi un kilometro por el cauce seco de un arroyo, que costalazos. Cuando ya casi en la entrada pisamos nuevamente el asfalto, yo no era capaz de andar derecho y casi tienen que venir a buscarme.
Para el Equipo todo un éxito, Lopera y Fátima, pisando podio (bueno yo también lo pisé , cuando me acerqué para hacerles una foto) y todos terminamos la prueba, incluso en buenas posiciones, que conste. Quizás a Ricardo le pesaron demasiado los "pantys" atléticos con los que se pertrechó, pero estaba muy gracioso. Y al final pudimos refrescamos con abundante cerveza, chorizo, morcilla, incluso llegamos a ocupar la caseta de la organización, usurpándoles la mesa de las clasificaciones, para vaciar los cestos que traíamos para "reponer", exponiendo para la envídia del resto de participantes, la Empanada (mu rica), Tortillas, Fuente de Ensaladilla, Peaso- Ensalada, Queso, "la patatera" de Maribel, "que pechá comé" nos dimos. Incluso café y postre con el dulce que le tocó en el sorteo a Justo ( la garrafa con los 5 litros de aceite que tambien le tocó, se la llevó Antonio, para darsela luego)
Y por fin, llegamos a descubrir de donde saca el Lopera su energía, localizando el emplazamiento de la pila alcalina (se estuvo paseando por toda la plaza, con una pelota escondida a la espalda, bajo la camiseta, mientras jugaba con Candido y parecía un cruce de tortuga, con el Igor del jovencito Frankenstein, hay testimonio gráfico de ello).
En esta ocasión nos animamos a participar junto al resto de amigos del Club en el Cross de Tomares, siendo mi primera competición en campo a través que realizo, con una distancia de 8.500 mts.
El circuito era de 2.120 mts., lo que suponia darle 4 vueltas al mismo hasta completar la distancia.
La mañana amaneció con mucho frío, aunque la lluvia nos respetó a pesar del pronóstico del día anterior. A la carrera acudimos Antonio Ramirez, Jose Bellido, Kiko Aledo, Antonio Garrido, Fátima y yo, en representación del Club. Ricardo al final no pudo participar, pero estamos seguros que le hubiera gustado.
Aunque la distancia aparentemente sea corta la verdad es que la carrera es dura, pues no solo hay que contar con el circuito sino también con el ánimo de toda la gente que se encontraba alrededor, que siempre te hace imponer un ritmo un poco más alto de lo habitual, y sobre todo por la angustia de no verte doblado por los primeros corredores, que al final no ocurrió.
Tanto Alfonso Velasco ( Pretorianos de Tomares) como yo mantuvimos una bonita pugna hasta el final, si bien fue Alfonso Velasco quién entró no sólo antes que yo sino también mucho más fresco.
En meta me encontre con Antonio Ramirez que se retiro al verse doblado, pero los demás continuaron en carrera.
Allí estaba también Fátima, deliberando si debia correr ó no, pues creia no encontrarse al nivel del resto de participantes. Al final la convencimos para que participara, demostrando que tenía más que nivel.
La experiencia fue positiva, aunque realmente es dura. Esperamos repetir en próximas ediciones.
Este año en la habitual Carrera de Montaña de San Nicolas del Puerto nos inscribimos del Club 9 socios, a saber Esteban “El Profe”, Ricardo, Fatima, Kilo Aledo, Luis, Juan Carlos Rocha, Manolo Ortega, Justo Conde y el que suscribe.
El reto en esta edición era mayor, pues a la ya habitual dureza de la carrera, desconocida para algunos, íbamos a participar como guias de la ONCE en el Campeonato de España de Carreras de Montaña para invidentes.
1º Dia – Salimos de Tomares sobre las 10h. Fatima, Ricardo, el profe y yo paara dirigirnos hacia Constantina, localidad donde habiamos reservado unas habitaciones para pasar el fin de semana. Nos fuimos dirección Carmona, y en esta localidad, aunque algunos crean que me perdi, entramos a tomar café junto al Parador. Allí repostamos y nos reíamos pensando en el reto que teniamos por delante. Y en honor a la verdad hay que decir que algunos ya andaban un poco miedosos ante la Carrera. Desde Carmona nos dirigimos hacia nuestro destino y ahora nos perdimos un poco, pero porque algunos me indicaron mal. Total unos kilometrillos más. Llegamos a nuestro destino y una vez seleccionadas las habitaciones y adecentados un poco nos dirigimos hacia San Nicolas del Puerto para comer en el Restaurante El Martinete. Esta vez me puse el primero para no perdernos, y así fue, aunque después me confesaron que dudaban de que supiera donde estábamos. Nos acomodamos y quedamos a la espera de que llegara Kilo Aledo junto a su familia, que estaban hospedados en Alanis. Comimos y nos planteamos la estrategia a seguir, es decir poquito a poco.
Después de comer paseo de rigor por los alredeores del Río Huesnar, lugar por donde transcurría la carrera y aunque el paraje es muy bonito comenzaron a surgir las primeras dudas. El Profe diciendo que lo habíamos engañado, que desconocia que fuese el Campeonato de España y que creía una temeridad correr con un ciego por esos lugares.
Ricardo más entero, pero con esa mirada diciendo “Que Cabr…nes”.
Fátima era la primera vez que participaba en esta carrera y tenía claro su objetivo: finalizarla.
Kilo Aledo ya la conocía y se había preparado un poco mejor que la edición anterior.
Y yo diciéndoles que no era para tanto, pero no me creían.
Despues del paseo recogimos los dorsales y nos fuimos al hotel.
A las 20,30h. acudimos al albergue juvenil de Constantina para reunirnos con el grupo de la ONCE, donde nos encontramos con el resto de equipo: Emilio, Bombero, Justo, Javier y todos los demás participantes, algunos de ellos conocidos de otras carreras.
Cenamos, nos despedimos, y nos ibamos derechos al hotel, excepto Fatima y Angel, que tenían otros planes. Llegamos El Profe, Ricardo y yo al hotel, y despues de un momento de vacilación acostamos a los más pequeños y nos fuimos al pueblo a degustar unos chupitos, y después de los mismos a descansar, no si antes advertir que esa noche se cambiaba la hora y escuchando murmullos atrás sobre la Carrera, que no se pueden reproducir.
Dia 2º ( Dia de la Carrera) – Me levanto el primero, allá sobre las 7, preparo todo el material y comienzo a desayunar. Aún no se han levantado los demás. Me voy a dar una vuelta por los alrededores del hotel. 7,45h. y recibo llamada del Bombero para indicarme que el autobús de la ONCE ya ha salido y que nos esperan a las 8,30h. en la Salida de la Carrera. Comienzo a ponerme un pelin nervioso. Llamo a Esteban ( sin respuesta), me doy una vuelta por la habitación de Ricardo, compruebo que está levantado, pero no sale de la habitación. Se estaba fumando un cigarrillo en el cuarto de baño con la ventana abierta. Llamo de nuevo a Esteban y con un grave “ya voy” presiento que se ha levantado nerviosillo. Desayunan y nos marchamos hacia San Nicolas del Puerto, recibiendo en el tramo una nueva llamada del Bombero, preocupado por nuestra tardanza. Una vez en la localidad comenzamos a repartir los dorsales y asignarnos los grupos.
El Profe participaría junto a Justo Conde Rosado y Alberto (ONCE), Ricardo participaría junto a Antonio Pacheco con Javier ( ONCE) y el que suscribe junto al Bombero participaría con Emilio ( ONCE).
Frío. Comenzamos a estirar y calentar.
Antes de la salida nos encontramos con el resto, que se habian desplazado ese mismo día. Entre ellos Juan Carlos Rocha, Luis, Fátima, que se levantó un poco más tarde, Manolo Ortega y Kilo Aledo.
Hora de la salida. Tensión en la misma.
La carrera comienza. Pronto comienzan las duras rampas del recorrido y nuestra barra se sitúa sospechosamente de las últimas. Antes de los primeros 5 kilómetros adelantamos a Esteban-Alberto-Justo, y a la de Ricardo-Javi-A. Pacheco, y comenzamos a marcar un ritmo cómodo, pero todo fue un espejismo. Emilio comienza a dar signos evidentes de cansancio por el kilómetro 10, y cuando encaramos una dura subida se viene abajo, que nos obliga a ir parándonos constantemente. Mejora algo en la bajada pero en una nueva subida no puede más, y cada 5 metros nos teníamos que parar. En ese punto de la carrera nos adelantan, con risa burlona, Esteban-Alberto-Justo y posteriormente Ricardo-Alberto-A. Pacheco.
Emilio no podía continuar y el Bombero también pasó un momento delicado, por lo que decidimos retirarnos en el próximo punto de avituallamiento, pues realmente la situacón era agónica. Llegamos al punto y nos encontramos a Ricardo-Alberto-A.Pacheco que tras el descanso comenzaban de nuevo la carrera. Descansamos lo suficiente y tras un breve periodo de reflexión Emilio se recuperó y decidió continuar. El resto era llano por la Via Verde y tan solo nos faltaba cruzar el Río Huesna, un pequeño tramo técnico y despues la llegada. Nos recuperamos un poco y a lo lejos divisamos una barra, que comprobamos era la formada por Ricardo-Javier-A.Pacheco. Adelantamos, con alguna dosis de acritud. Llegamos al final a meta.
Nos encontramos a Esteban, que nos estaba esperando eufórico, contento por haber acabado.
Después entraron Ricardo-Javier-A. Pacheco.
Nos aseamos y comimos un poco, momento en el que Esteban, con una enorme sonrisa en su cara, se dirigió a todos diciéndonos que había sido una experiencia magnifica a pesar de las dudas y temores del día anterior.
Nos marchamos al hotel, que llegamos muy tarde, con el consiguiente enfado de los propietarios. Recogimos las maletas, y sin ducharnos iniciamos camino de retorno a Tomares.
Paramos en una venta para comer algo. Risas. Satisfacción. Amistad y el compromiso de repetir la experiencia.
Esta edición ha sido especialmente emotiva, debido a la situación por la que esta atravesando nuestro amigo Esteban. Y además ayer mismo nos dieron la noticia que había empeorado.
Nada ha sido igual.
La mañana amaneció muy fría, y nos dirigimos hacia el autobús, que nos conduciría hacia la salida. La representación del Club esta formada por 20/ 25 miembros, cada uno con objetivos diferentes.
La carrera la comenzamos juntos Juan Carlos Rocha y yo, pues el resto se habia todos nos habíamos mezclado con el resto de participantes. Pocos metros después me impongo un ritmo más fuerte que no puede seguir Juan Carlos. Antes del primer kilómetro alcanzo a Luís y Joaquín González, que tampoco pueden seguirme a pesar de que Luís intentó continuar junto a mí.
Los kilómetros se hacían cortos. El ritmo pude mantenerlo.
Alcanzo el Km. 17 y entro al pueblo. Ya solo restan 4 Km. y el cansancio comienza a notarse.
Comienzan a llegar todos los demás: Luís, en segundo lugar, su mejor marca y puesto, después Kiko, Joaquín y el resto fueron entrando poco a poco, a los que voy saludando. Recogemos las camisetas y diplomas, también la de Esteban, que vamos a firmar todos para entregársela en el momento que se recupere.
Siguen entrando corredores, entre ellos Emilio-Bombe-Javi, que en esta ocasión han participado juntos.
En esta ocasión también participo junto a nosotros Emilio ( invidente), pero optamos por correr con cuerda y no con la barra, pues se trataba de una carrera eminentemente llana y asfalto y no ofrecía ninguna complicación.
Los primeros kilómetros transcurrieron muy bien, e incluso nos permitimos el lujo de compartir algunos metros con el resto de miembros del Club ( Ricardo, Pepe Bellido, A. Ramirez, Andrés, Juan Oria), pero algunos como Esteban y Kiko no habia quien les pudiera seguir su ritmo.
A los 3 Km. primera complicación: lesión para Ricardo que se tuvo que retirar por un tirón en el gemelo. El resto fue distanciándose de nosotros.
La cuerda realmente funcionó bien, y en los giros me adelantaba para guiarle mejor.
Sobre el kilómetro 11/12 nos adentramos en Poligono Vega del Rey, donde Andres y Juan Oria, estaban pasando por un mal momento, y pudimos compartir con ellos algunos metros, pero al final se distanciaron un poco.
Emilio poco a poco fue bajando el ritmo, pues era la primera vez que se enfrentaba a una ½ Maratón en asfalto, y el hecho de mantener continuamente un ritmo le obligaba a hacer un esfuerzo extra, que provoco un pequeño bajón del kilómetro 15 al 20, pero en los últimos metros sacó fuerzas y entramos en Meta por debajo de las 2h.
Las camisetas que nos entregan son la talla pequeñas, pero nos viene bien, pues son elásticas.
Nos reencontramos con todos, y Esteban eufórico por ganarle a algunos de nosotros, para acto seguido cerveza ( algunos más de un vaso ) y vuelta a casa.
Este año a nivel Club hemos organizado por primera vez una actividad de barranquismo, desplazándonos hasta el Rio Verde ( Otívar – Granada ).
La expedición estaba formada por : Luis, A. Ramirez, Fatima, Pedro, Joaquin Gonzalez, su hijo Pablo y Lopera.
Partimos desde Tomares a las 5h. dirección Almuñecar por la A-92, desviandonos a la altura de Antequera para coger la Autovia que nos dirige hacia Málaga y desde alli hacia Almuñecar, donde después de una rotonda nos dirigimos a Otivar, por carretera local, estrecha y con algunas curvas.
Después de ¾ horas el grupo ya amenazaba con pararse en cualquier sitio a desayunar, pero todos los bares estaban cerrados, hasta que encontramos uno en Jerte.
Repostamos y continuamos el camino hasta el punto de iniciación, 1 Km. después de pasar por una gasolinera, hoy abandonada, que además es visible gracias a un cartel grande.
En ese momento nos disponemos a repartir los trajes neopreno, material, etc…. Posteriormente nos dirigimos al punto de llegada para dejar alli uno de los coches.
En esta maniobra se nos fue casi 1,30h. Cuando llegabamos a la altura donde estaban el resto del grupo nos percatamos que el traje de A. Ramirez le estaba un pelín estrecho, pero ni cortos ni perezosos comenzamos a andar hasta alcanzar el inicio del rio.
Total que con toda la preparación comenzamos la actividad casi a las 12h. y A. Ramirez ya tenía un buen pellizco en los muslos debido al roce del traje, y eso que aún no habiamos comenzado.
El descenso fue muy bien, sin incidentes, aunque los primeros rapeles con mucho recelo, sin hablar de los saltos y toboganes. Paramos a comer obligados por el tapón ocasionado por un grupo que habia en uno de los rapeles más complicados.
Repostamos, tomamos algo el sol, y Fátima nos dice muy tranquila que igual es alergica a algo, pues se le estaba hinchando la cara.
Cuando repostamos iniciamos de nuevo y al final acabamos algo cansados pero sin ningún incidente.
Hay que destacar a Joaquin Gonzalez por el salto que dio en el último tramo: un salto de casi ½ metro. Y tuvo el valor de repetir !!!!!
Nos secamos, cogimos los coches y llegamos a Tomares sobre las 23,30h. Un buen día