Club Maratón Tomares

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miércoles, 12 de mayo de 2010

MARCHA AL ROCIO 7 DE MAYO 2010

El viernes, siete de mayo a las 20,45h, respondiendo a la convocatoria del Club Maratón Tomares, nos congregarnos en el Polideportivo Municipal de Tomares, las marchadoras y marchadores, dispuestos a salir para El Rocío. Este año el grupo llegó a 27, todos bien pertrechados, con mochilas, bastones, frontales, "vaselina" y gorras (vaya modelitos que se vieron). Mención especial al Profe, que esta vez no podía acompañarnos, pero acudió puntual a la cita y se fotografió con nosotros. A él dedicamos la jornada, así como al hermano de Rafael Garcia ( Potaje).

PARTICIPANTES

Juan Vargas
José Antonio
Ricardo dos Santos
Francisco
Antonio Feria
Manuel Basilio
Pablo A. Carvajal
Joaquín Tejada
Antonio P. Carvajal
Justo Conde
Francisco Aledo
El padre de F.A.
Mª Pilar Manenti
Manuel Jesús Pérez
Manuel Medina
Emilio García
Miguel Cano
Rosa
José Luis
Fátima Alvarez-C
Domingo Pérez
José A. Lopera
Manuel Chaves
Manuel Medina
Emilio García
Luis de Juan
Miguel Cano
Rafael García
Alejandro (el francés)
José Luis


(Perfil de la prueba, vaya "napión")

Tras los preparativos, saludos y comprobar que no se nos habían olvidado los bocatas, se tomaron las fotos de rigor ( "mirar para acá", "tu no te pongas delante que con ese cabezón…", "ahí no que da el sol", "killo mirar pa cá", etc.), alguno cambió su cámara profesional de años anteriores por una compacta, color "fucsia", menos pesada pero algo plumi, que no sabemos si captó buenas instantáneas. Luego vinieron las despedidas emocionadas de acompañantes y espontáneos, que se acercaron al grupo, con exclamaciones de admiración hacia los marcadores del tipo de "ira, nos tan majara" y similares, que nos llenaron de ánimo. Y así iniciamos la marcha a eso de las 21,15h.

Como en años anteriores, la tecnología nos acompañaba, con nuestros "walkis", para un mejor control del grupo. La contraseña para este año era "peregrino uno y peregrino dos". Aunque con el paso de la marcha cambió a "caracol uno, caracol dos" y posteriormente " avutarda uno a palomo cojo dos", e incluso "pastorcito uno a capullo de las marismas dos o tres". Por supuesto y con una perfecta coordinación, los portadores de ambos "walkis", fueron juntos en todo momento. Se fueron comentando las distintas eventualidades de la marcha e incluso se oyó pedir un "taxi libre para sector puerta Osario".


Alegres y con ánimo tomamos el Cordel de Villamanrique, a un ritmo endiablado, llegando al puente del río Púdio sin oler ni a los cochinos ( refiriéndonos a la granja de susodichos, por la que se pasa y no al grupo, como alguno ha podido pensar), allí nos reagrupamos. Se aprovechó para picar algo ( uno se zampó ya el bocata ) y se empezaron a encender los primeros frontales. Solo algunos, porque otros no traían ni pilas y pudimos comprobar como mas de uno utilizó una cámara de bicicleta para sujetarse el suyo a la cabeza, incluso llevándolo en la mano para que no se le cortara la circulación (?). No se veía un pimiento, entre otras cosas porque nadie traía de eso. Solo a lo lejos el resplandor de Coria, Bollullos, un escaparate de "caballos ultimo modelo", etc.

Todos nos íbamos preguntando, si las prisas eran para no perder el autobús de vuelta, o si es que cerraban el "cancelín" a alguna hora, porque la verdad es que se marchaba fuerte. "Torrequemada", las obras de la SE-40. La noche se cerraba y caía un buen "relente", llegando bastante agrupados al Cortijo de La Juliana, donde los primeros en llegar, con total solidaridad y altruismo ocuparon el "único" escalón junto al transformador de electricidad y ya no nos pudimos sentar ninguno mas. Reponer fuerzas, hidratarnos, bueno también deshidratarnos (por lo de los pipises y eso) y mucho ánimo, sobre todo cuando nada más llegar los últimos, se gritó: "dos minutos y nos vamos, eh".



Luego el Camping, donde estaba previsto la primera paradita, para comer (al que todavía le quedara algo, porque mas de uno había venido todo el camino comiendo y apenas le quedaba el papel de plata, ofreciéndose a aligerar de peso las mochilas del resto de marchadores) arreglo de pieses y la consabida navaja, que lo mismo arregla una ampolla, que parte el bocadillo o "pelá" la naranjita. Esta vez la máquina de cervezas estaba llenita, lo cual fue de agradecer, además todos con la lección bien aprendida, llevábamos "cambio". El pobre Emilio le preguntaba a Lopera, si traía algo mas que el "puñaito cereales" y el actimel, porque encima lo traía "amarrao", para que no pudiera acercarse a la máquina. A estas alturas, hubo que abrigarse. Nos pusimos los chubasqueros y bragas de colores, cubriendo las orejitas (modelitos pá to los gustos). Al vernos unos a otros, se aligeró la marcha, pues las pintas eran de autentico "susto". Por cierto que alguien no se enteró bien de eso de usar calcetines ejecutivos, para que no entre arena en los zapatos y se trajo unos "pantys" de la mujer y otro peor informado, la faja . A estas alturas de la noche, nuestro compañero Alejandro, descubrió como por encanto, que sus bastones también eran "extensibles" y podía regular su altura (todos pensábamos que había perdido algo o que tenía algún problema de lumbago)



Y llegamos al "Quema" , tomándonos la foto de rigor, delante del "altarcito" conmemorativo. Hasta ahora el camino estaba bastante bien, duro y sin mucha arena, con lo que la marcha era relativamente cómoda. Disfrutando de la noche, de los olores y sonidos del camino, así como de la buena compañía y de las conversaciones mas variadas entre los marchadores. En un momento muy emotivo y sin que hayamos descubierto aún los motivos que justificaron tal efusión, se oyó, en el silencio de la noche, una voz angelical, que decía "Ricardo M a r i c o -n a ".


Y al fin Villamanrique. Allí estaba previsto que varios de nosotros se volvieran y hubo un momento de emoción, cuando nueve se fueron a los coches (yo incluso lloré desesperadamente, al comprobar que no había plaza para mi). Para compensar, se nos unieron Kiko y su padre. Despedida y tras nueva sacudida de pinrreles en la plaza de la Iglesia, continuamos nuestra marcha.


Y al "Cancelín", donde empieza el camino sin retorno. Oscuro como nevera cerrada y aunque parecía que la marcha iba fácil, empezamos a notar los pies empapados y en medio de la "Raya" nos sorprendió una auténtica laguna. Los primeros se atrevieron a cruzarla, pero los que veníamos detrás, que no sabemos nadar, decidimos dar un rodeo, metiéndonos por el cercado ( ni os imagináis el susto al oír el primer ruido y no saber si era un toro, un "jabalín" o los gases de alguno al agacharse para pasar por debajo de la alambrada). Superado el obstáculo, continuamos hasta Palacio, donde nos reagrupamos y tras una leve paradiña, en el abrevadero, emprendimos la lucha por la llegada. A estas alturas ya no había compasión y empezaron los "tirones", desapareciendo los primeros (obsérvese el rayo cósmico de Ricardo).

Empezaba a amanecer y apareció la arena ( una jartá de arena), pero casi al momento el camino se volvió intransitable ( piedras, barro, etc.), pues había desaparecido con las últimas lluvias y al parecer lo estaban reparando. Este tramo se hizo interminable. Aquí empezaron los codazos entre los de cabeza (si claro, me refiero a los que iban delante) por llegar el primero, como pudimos comprobar los que veníamos detrás, por los restos de "pellejo" que fueron dejaron en el camino. Lucha encarnizada, de los primeros, con Ricardo subido a la mochila de Luis de Juan y Justo arrastrando agarrado a las piernas de Antonio, incluso Rafa mordió a un almonteño que pasaba por allí, casi tiene que intervenir el Seprona. Para el próximo año la organización tiene previsto poner "fotofilis" en la entrada de la Aldea. Por cierto que el Comité de Competición ha detectado, que dos de los marchadores, han dado positivo en el control "anti-doping" (aunque no sabemos como, porque ni Ricardo, ni Justo atinaron a orinar dentro del bote) y van a ser descalificados de la prueba. también es verdad que en los puestos que entraron, tampoco van a desvirtuar la Clasificación General




Con que alegría llegamos nosotros al Puente del Ajolí, serían las 8,15h. Apenas nos pudimos parar (para no tener que quedarnos clavaos, dado lo "perjudicados que íbamos) y sacando fuerzas de donde ya no había, algunos decidimos salir trotando hasta la Ermita ( en concreto Joaquín y yo). Todo el grupo consiguió entrar por debajo de las 12 horas, lo cual ha sido todo un éxito. Blanca Paloma, cerveza y foto conmemorativa para el recuerdo. Anécdota de Rosa, que se dejó olvidados los bastones en la Ermita y cuando volvió a recogerlos todos los presentes, que la vieron antes entrar con ellos y andando malamente, empezaron a gritar "milagro, milagro".



Y tras sortear a la gitana del "romerito" de las narices, todos al autobús de regreso y a la ducha (a mi me tuvieron que meter, porque ya no me podía mover).

Fdo: Domingo Perez Fernandez

Nota.:
A la hora de escribir esta crónica todavía sigo acostado y no "me noto las piernas". Gloria y Honor al que inventó el Ibuprofeno

lunes, 11 de mayo de 2009

CRONICA MARCHA AL ROCÍO 2009 (por Domingo Perez)



Y otro año más el Club Maratón Tomares, ha organizado su ya tradicional y esperada "Marcha deportiva nocturna hasta el Rocío".

Como en ediciones anteriores, se concentraron sus participantes en el Polideportivo Municipal, esta vez a las 20,30h del viernes 8 de mayo.

- Manuel Basilio
- Justo Conde
- Ricardo dos Santos
- Luis Jiménez
- J. Antonio Lopera
- Esteban Martínez
- Manuel Méndez (Bombe)
- Manuel Pérez
- Domingo Pérez
- Juan Carlos Rocha
- Joaquín Tejada
- Juan Vargas
- Antonio Vega
- Fátima Álvarez
- Pablo A. Carvajal
- Antonio Feria
- Manuel Medina
- José Carmona
- José Luis Pérez
- Alejandro Dominguez
- Pilar Manenti
- Antonio P. Carvajal
Y como invitados de honor Emilio y Carmen

Tras los saludos, se realizan los últimos preparativos, repaso de los equipos, ajustar mochilas, bastones y polainas. Se realizan las fotos de rigor y a las 21 h según lo previsto se inicia la marcha para El Rocío. Esta vez con varios primerizos y la participación de tres chicas, dos peregrinos de Santiago, que también se nos unieron (aunque hubo una confusión inicial, pues no teníamos claro, si venían al Rocío entrenando para hacer el Camino francés de Santiago, o iban a hacer un francés en el Camino o es que uno se llamaba Santiago y el otro era un francés amigo de Rocío. Tampoco al parecer se les dejó claro, por parte de la organización, si es que la marcha al Rocío se hacía de noche, o si se hacía noche en la marcha, porque se trajeron la tienda, el saco y creo que hasta la litera, vaya Mochilón. Doble mérito al haber llegado vivos) y el "simpar" Emilio, que también se estrenaba en esta edición y que nos dio a todos un ejemplo de esfuerzo y superación. Con su pértiga reglamentaria y entre el Bombe y Lopera, "que ya hay que tener valor", no dejo de bromear y animar a los demás (y encima el tío decía "vamos, vamos" bombe que me enfrío y llegó a comerse varios kilos de plátanos).


Se dieron los primeros pasos, llenos de incertidumbre y de miradas extrañadas de los Tomareños, al contemplar tan nutrida y colorida expedición. Hubo incluso cohetes, aunque nunca supimos si por nosotros o por San Sebastián. A los pocos pasos iniciamos el Cordel de Villamanrique. Para una mejor organización de la marcha, los responsables del Club habían previsto unos "walky´s" que con las claves de gorrión 1, 2 y 3, servirían para estar comunicados permanentemente. Tratándose de marchadores experimentados y por aquello de ahorrar energía, los tres "gorriones" marchaban juntos y con los walky´s apagados, de forma que si había algo que comunicar, se tocaban en el hombro y tras enchufarlos se daban las instrucciones pertinentes ( gorrión uno a gorrión dos, enciende el walky, que te voy a hablar…. Corto).


Ciertamente el ritmo de la marcha era fuerte, a pesar de lo cual al puente del río Pudio llegamos aún de día y todos en grupo. Tras pasar por la fábrica de vacunas contra la gripe que por allí está instalada. Y con una espléndida luna llena, empezamos a escuchar los primeros sonidos de la noche y se fueron encendiendo las lamparitas de los frontales. Nuestro amigo Manuel siempre ojo avisor, advirtió al grupo de la llegada de un vehículo y para despejar el camino, el se tiró de cabeza en una zanja, vaya "guarrazo". Al estruendo, acudimos todos en masa, solidariamente, pero para rescatar la "riñonera", en la que llevaba el dinero para pagar el autobús de vuelta (después con la riñonera ya a salvo, Manolo tuvo que salir solo del boquete, pero sin ningún rasguño).
La luna llena duró poco, se nubló y no se veía un pimiento. Todos íbamos muy animados, dando gritos ilusionados de " ¿aquí cuando se come ? ". Manteníamos un ritmo endiablado, en dos ocasiones adelanté a la luz de mi propia lamparita.Durante todo este recorrido uno de los Manueles, estuvo olfateando todas las mochilas, hasta que por fin localizó al que llevaba el bocata de chorizo y ya no se separó de el, vaya una hambruna que traía, como que venía convaleciente de la gripe ( no se si de la del pollo o de la porcina, la que dé mas hambre )




Llegamos a La Juliana, 2h 54 min, donde realizamos una breve paradita, para tomar un tentempié, resoplar y deshidratarnos (pipí). Vaya susto que nos pego un tipo, que a grito limpio desde un todo terreno, nos pedía el nombre del responsable de la marcha y el "permiso" ( resultó ser "amigo", de uno de los marchadores, pero aclarado el entuerto, tuvimos que ir a buscar a mas de uno, que se habían escondido entre los matojos). Reemprendimos la marcha, manteniendo el mismo ritmo, a pesar de que ya empezaba a hacer su presencia la arena, casi sin darnos cuenta, (salvo por la tierra que llevábamos en la lengua), en menos de hora y cuarto, alcanzamos el Camping de Aznalcazar, con que alegría nos abalanzamos todos, contra la máquina de bebidas frías de la entrada, vaya codazos y mira que casualidad a la cuarta lata "SE ACABO LA CERVEZA", que alguien hable con los responsables del Camping "por Dios", solidariamente los primeros cedieron sus latas a los últimos (efectivamente cuando ya estaban vacías). Por cierto que pidió prestada una moneda parece ser que para comprobar el buen funcionamiento de la máquina y el incauto no solo perdió la moneda, sino que cuando le llego el turno, la cerveza estaba agotada ( todavía está buscando al que le mangó el euro y la lata). Primera sacudida seria de pies y primera reflexión seria de cambiar el nombre de la marcha, por el de "La marcha de las Ampollas"


A pesar del los kilómetros que llevábamos a cuestas, manteníamos el mismo ritmo, bastante agrupados y siempre controlados por los gorriones uno, dos y tres. Si bien en alguna comunicación se escucho pajarraco uno, incluso mariposa tres (?). También alguien pregunto por "...un coche libre para Puerta Osario".

Alcanzamos el Vado del Quema (vaya susto que se llevó una pareja que estaba por allí cuando nos vio acercarnos, en mitad de la noche). Al llegar los de cabeza al puente sobre el río Quema, leímos a través del walky al resto del grupo, un cartel de bienvenida a los Peregrinos y en el silencio de la noche se oyó un grito emocionado, del resto de la expedición, diciendo al unísono algo parecido a "pos cógeme el pepino"


"Y llegamos a Villamanrique", alguno preguntó si lo habían puesto mas lejos de lo que siempre ha estado. Nueva sacudida de pinrreles, algún dátil, plátano o barrita energética y a despedir a los cuatro del grupo que nos dejaban, unos por trabajar esa misma mañana y otros para llevarse las ampollas de recuerdo. Enhorabuena por lo conseguido. Despedida emocionada a los compañeros que nos dejaban ( pidiéndoles encarecidamente que nos dejaran sus bocadillos), lógica efusión entre Carmen y Emilio y menos justificada entre Lopera y el Bombe, que no se por que empezaron a abrazarse y besarse, cuando ellos seguían la marcha juntos.


Seguimos adelante y con admiración de todos, las primerizas Fátima y Pilar incluso se pusieron a la cabeza del grupo. Al iniciar de nuevo el camino y dado que empezaba la parte mas dura del recorrido, comprobamos los equipos y los walky`s. Justo buscó, buscó y buscó el suyo por todas partes, pero no sabemos si llegó a localizarlo.

Luego esa carreterita, que se hace tan pesada. Alejandro quiso comprobar de cerca la textura del camino, quizás para poder compararlo con el de Santiago y se acercó para verlo mejor, vaya "jardazo" que pegó. A estas alturas y como nos acercábamos a la "raya chica", la organización tenia previsto regar un poco para asentar el polvo, así que empezó a llover, aunque la cosa no llegó a mayores. Cuando llegamos a la Raya Real, descubrimos por que a la anterior le llaman "La chica"


¡ Que jartá de arena !. La luna había desaparecido por completo y con los frontales apenas si se veía el montón de arena que teníamos delante ( o las malditas "espiguitas" que se colaban en los calcetines, parecía que llevábamos zapatillas con "pompones") Por un momento creí que por algún hechizo, me estaba convirtiendo en GEISHA, con la mochila caída a la espalda y los dedos del pie encogidos, cual zarpa (pues el zapato estaba lleno de arena, unos siete kilos en cada uno) e iba andando a saltitos.

Siguiente sacudida de pinrreles en Palacio y a seguir que ya empezaba a amanecer. Con las primeras luces del día empezaron a verse las caritas que llevábamos algunos. Todos alegres contemplando el paisaje y oyendo los sonidos de la naturaleza, algún bufido era nuestro. A partir de ahí el grupo de cabeza empieza una encarnizada lucha por los primeros puestos, llevándose los tres walky´s por cierto y cuyas secuelas, pudimos contemplar por el camino los que veníamos a la saga (dientes, bastones doblados, etc.) Y sobre todo al llegar al Puente del Ajolí, donde a codazo limpio se impuso primero Pablo, a mordiscos llegó segundo Ricardo y ya a patadas entró Feria el tercero (incluso llegaron a tirar a alguno por la barandilla del puente). Parece que Esteban amablemente cedió su puesto, por eso sería que lo recogimos totalmente despanzurrado bajo el letrero del puente ( por cierto que todos se "saltaron" la vaya del desvío ¡eh!, con lo que nos sacaron por el morro unos 20 min al resto) . Lopera siempre solidario retrocede para acompañar a los de cola y yo inocente me agarro a la "pertiga, con Emilio y el Bombe, en que mal momento, pues no se les ocurrió otra genial idea, que la de "trotar" para desentumecer y me llevaron a rastras hasta la Aldea. Apenas si nos detuvimos un instante para hacernos una foto con algún "despojo" del grupo de cabeza, que quedaba en el puente del Ajolí y que tuvimos la precaución de no pisar al pasar y así seguimos hasta la misma H.E.R.M.I.T.A (Hermosa Ermita de la Amorosa Pastora, Blanca Paloma Almonteña, Celestial Mediadora, Reina de las Marismas, su Pastorcito Divino y el Hijo de la Gran Chingada, que me dijo que sujetara la pértiga un "momentito", que fueron mas de cinco kilómetros a "galope tendío") Nadie en la Aldea, pudo apreciar que la polvareda, que se levantaba tras el Bombe y Emilio, era yo que iba agarrando la pértiga con la boca y arrastrando miserablemente por la arena. Total "casi doce horas" de camino y convivencia inolvidables.


Entramos a la Ermita (bueno entramos Emilio y yo, porque el bombe se quedó atascado en la puerta, al pretender entrar con pértiga y todo). Rezos a la Virgen del Rocío, dándole las gracias por haber llegado VIVOS, incluso alguna vela que se encendió. Foto conmemorativa a las puertas de la Ermita y luego a reponer fuerzas e hidratarnos ( dos veces tuvieron que cambiar el barril). Nos encontramos con una gachí, que era la viva estampa de la hermana de Falete y que nos quiso vender romero (vaya tino del angelito, como si nos hubiera querido colocar una bolsita de arena....) y ademas en que solapa pretendía que nos lo pusiéramos.


Ricardo como buen previsor, había dejado su coche en el Rocío, con idea de recoger a algún posible rezagado, motivo por el que salió pitando, con la última cerveza aún en la mano y ya estaba en su casa "duchao y acostao", cuando los demás seguíamos huyendo de la hermana de Falete y su romero. Total que tras una pequeña espera (de unas de dos horas) por fin vino a recogernos el autobús. Que en un santiamén, cual AVE, a una velocidad de vértigo ("vaya una cafetera", nos adelantaban hasta los caracoles), nos terminó dejando "tiraos" en una gasolinera, donde hicimos transbordo, para llegar todos satisfechos y alegres al Poli cerca de las dos.



Enhorabuena a todos los participantes, que un año mas han dado ejemplo de superación y han hecho realidad esta nueva edición 2.009 de la marcha a El Rocío, en esta ocasión mas numerosa y compacta que nunca y de la que me siento orgulloso de haber formado parte. Con una participación femenina al máximo nivel, dando ejemplo (hasta entraron en la Aldea riéndose) y con un Emilio francamente descomunal.


DOMINGO PEREZ FERNANDEZ (Cronista oficial Club Maratón Tomares)

lunes, 16 de junio de 2008

MARCHA AL ROCIO 2008 (Y VA POR LA 5º EDICIÓN)



UN AÑO MAS TOMARES SE FUE AL ROCÍO


El pasado viernes 6/6 y como no podía ser de otro modo, a la saga del simpar Manuel "El Tijeras", nuestro guía-explorador, el Club de Maratón Tomares, realizó su marcha deportiva nocturna a El Rocío. Esta vez y a pesar de algún descuelgue significativo de última hora, se dieron cita en el Polideportivo Tomareño catorce miembros (con perdón), entre los que se incluían incluso algún extranjero (Castilleja, Gines, Sevilla, etc.).

Puntuales a la convocatoria, mas que nada por salir en la foto, fuimos apareciendo, sobre las 21,30h. Vaya lujo de equipaciones que se lucieron, sobre todo destacaban los modelitos de sombrero. Que susto se llevaron los que por allí pasaban en ese momento.

Caras sonrientes, mochilas a tope. Se realizó una comprobación y comparación, de "lamparitas" (por cierto que andan buscando al que le mangó el faro al AVE, "vaya peasso foco", lo que no llegamos a enterarnos fue donde llevaba metidas las pilas), digno de mención el artilugio con luminiscencia multicolor del Presi, que en la oscuridad de la noche mas parecía un puticlub ambulante. Los demás, con mas o menos pilas, nos defendimos como pudimos.

Se vieron bastones telescopios y uno se dejó caer con una especie de poste de telégrafos (creíamos que era el trípode de la cámara de fotos, vaya garrote. Antes de llegar a Villamanrique, ya se escuchaban las maldiciones, cuando el susodicho bastón pasaba de mano en mano) y encima se ofreció a buscarle otro igual a un pobre incauto que se atrevió a preguntar. Por cierto que antes de llegar a la rotonda del Zaudín, ya alguien se había zampao dos bocatas.

Salimos en comitiva, mezcla entre relevo de turno de mineros y equipo de esquí alpino ("vale...."), reagrupándonos en el puente sobre el río Púdio (vaya pestazo), para tomar la ruta adecuada. En Pleno "Cordel de Villamanrique y al poco de iniciar nuestra andadura, la luna se ocultó dejándonos bajo una cubierta de estrellas impresionante, como impresionante fueron los tropezones que dimos al ir mirando "parriba". Y ni que decir tiene, el deslumbre, al preguntarle algo a algún compañero de viaje, que al volverse para contestar, te pegaba con "tol foco" en la cara. También hubo momentos extraños, cuando alguien discretamente se apartaba del camino para hacer alguna necesidad y era seguido por los haces de luces.



Aunque se nos anunció, el posible avistamiento de animales salvajes, salvo los catorce que íbamos, solo vimos una especie de lombriz y escuchamos algo parecido a un mochuelo, aunque quizás se tratase de un burro con flato. Acudió a nuestro encuentro la Benemérita, alertada al creer que se trataba de algún puesto de turrón clandestino. También nos cruzamos con un "colgao", al que se le había perdido el caballo (por cierto, que cuando nos preguntó, que si nos habíamos cruzado con un caballo, uno de nosotros, "espabilao", le dijo que de que color, incluso le pidió el teléfono por si nos lo encontrábamos, no se como pensaría sujetarlo). Vaya la cara de susto de la señora que iba en el coche, cuando la deslumbramos al acercamos con nuestras lamparitas. También se asustó uno de nosotros por algo relacionado con cierto arreglo de "piños".

Un camino de sensaciones y fragancias ( porque ver, lo que se dice ver, no se veía un pimiento). Embriagados por la mezcla de perfumes, de romero, de tomillo, ......... de vaca.

Hicimos nuestra primera parada en La Juliana, para reponer fuerzas e hidratarnos, aunque alguno estuvo a punto de deshidratarse de lo que soltó. Sacudida de pinrreles y "palante". Realizamos instantánea conmemorativa en el Quema, tras la que nos mojamos las canillas al cruzar por entre los hierbajos.

Sin que nos pesara el sueño, ni el cansancio, ni los chistes malísimos con que fuimos castigados, alcanzamos el Cámping de Aznalcázar. De nada sirvió el fuerte sprint, de los últimos metros. "La máquina de cerveza, no funcionaba", se oyeron gritos desgarrados de desesperación. En cualquier caso nos dimos un buen atracón, apareciendo bocatas de queso que desencajaban las mandíbulas. Incluso alguno aprovechó para hacerse la pedicura. Vaya navaja que sacó el Profe, ni el estoque de Manolete y despues de rebanarse varios callos, todavía le dió de sí para partir queso y chorizo ( aunque en el queso no se apreciaba, el chorizo si tenia un regustillo amargo)

Al llegar a Villamanrique dos ilustres caminantes se plantaron. Enhorabuena, pues hasta allí llegaron a buen ritmo. Por cierto, el sábado por la tarde, en las noticias locales, hicieron mención a dos menesterosos, que aparecieron dormidos en la fuente del pueblo ( uno de ellos decía en sueños "cuanto queda, cuanto queda..."). El resto del grupo, despedida emocionada ( preguntando si les quedaba algo de queso), nueva sacudida de pinrreles y en busca de las arenas. Tuvimos un pequeño percance, cuando nuestro reportero gráfico se lesionó en un pie (quizás se diera un bastonazo) y tuvimos que vendárselo (aunque mas hubiera valido amputar tan horrendo apéndice). Como tratamiento de choque y encontrando abierto el Bar del Cazador, nos encajamos una tostá y un café que nos supo a gloria bendita. El grupo se dividió, quedándonos algunos con el reportero, por aquello de "chupar cámara".

Los rezagados nos cruzamos con un perro-elefante, que nos ladró en estéreo GUAUF, dandonos un susto que pa que.



Y por la Raya Real se vió a un "alienígena", de cuatro patas (las dos delanteras mas largas y delgadas) y las de detrás renqueantes, que resoplaba como un búfalo, persiguiendo a los dos últimos de la expedición y a una familia que por allí peregrinaba. Todo quedó aclarado cuando por fin pudo hablar, era Juan, cuyas manos habían quedado soldadas a los bastones. Y encima iba de paparachi. Vaya calor que pasamos, pero no por el sol, que si que pegaba, sino por ver al Lopera con el chubasquero puesto. Y para colmo este humilde cronista se perdió al entrara en la Aldea y no encontraba la Ermita. Dos veces cambiaron el barril de cerveza en el bar, donde nos esperaba el resto de la expedición. Eso sí emocionante el aplauso y el reconocimiento de todos, con palabras de apoyo y ánimo como "por fín", "ya era hora", "el del autobús está desesperao", etc. Foto con la Blanca Paloma y fin de la jornada.

De regreso en autobús, la mayoría vinimos meditando sobre los pormenores de la jornada (casi despertamos al conductor de los ronquidos que pegábamos).

Todo el tiempo fuimos con Tecnología de última generación "GPSTEBAN", según la cual, la distancia recorrida fue exactamente de 62,430 km, sin descontar la distancia desde casa de Esteban hasta el polideportivo, no sabemos por que esa aclaración cuando a el "LO TRAJERON EN COCHE".

A la hora del cierre de la presente crónica, la etapa sigue abierta, pues sigue sin llegar nuestro ilustre reportero gráfico. No sabemos si es que al final se quedó fotografiando al caballo perdido.



Enhorabuena a todos, por la estupenda jornada que compartimos (unos mas larga que otros) y ánimo para el año que viene.


martes, 11 de diciembre de 2007

Por la Rivera del Huéznar y tras la Gran Cascada

El pasado 6/12 un nutrido grupo de miembros y miembras del Club Maratón Tomares, se lanzaron a la conquista del Huéznar, en pleno corazón de la Sierra Norte Sevillana. Magnifico y soleado día de convivencia y disfrute de la naturaleza ( ¡¡ que pechá de andá !!).


Convocados en el Poli, a las 9 horas, todos llegamos puntuales, cual ingleses (aunque algunos aún sin el pan y otros con cierta arruga en la cara a modo de doblez de la almohada). Tras la distribución por vehículos y salida vía Carmona, realizamos la primera parada en Lora del Rio , donde tomamos un ligero desayuno. El señor del bar tuvo que esconder la tarrina de manteca colorá, porque alguno se estaba ya comiendo hasta la tapadera.


Pasada alguna curvilla, casi imperceptible, llegamos al punto de salida de la excursión en "La Fundición", donde nos pertrechamos de mochilas, agua, botas, etc., y nos pusimos en marcha. Todos perfectamente equipados para la travesía, siendo digno de mención la "gorra", de paño con la que se dejó caer alguno (herencia de su abuelo, de cuando fué reclutado), de tal calibre que nos hizo entrar en calor a todos, ná mas de verla. Tras un momento de desconcierto inicial sobre "pa donde tirá", nuestro guía principal, siguiendo su instinto ( porque lo de los GPS son mariconadas según dijo alguno ) y con total profesionalidad, nos indicó el camino.

Para estirar y calentar músculos (y no por despiste ni muchísimo menos), dimos una vuelta por el interior del recinto vallado del Camping. Los sorprendidos campistas nos miraban con incredulidad, desde sus tenderetes ( vaya tinglados que tenían algunos montados, no faltaba de nada, ni siquiera "mantelitos de plástico, con jarroncitos a juego" ), llegando a oirse cierta risa socarrona, cuyo significado no alcanzamos a comprender. Y ya con los pies chorreando de pisotear los "yerbajos", y tras aprovechar para algún pipí en los servicios del Camping, procedimos reorientarnos, rodeándolo nuevamente, pero esta vez por fuera de la valla ( para comparar la perspectiva ), partiendo en busca de la gran Cascada.

Y llegamos al rio Huéznar. Surgiendo en el grupo una duda existencial ¿Por donde coño cruzamos ?. Con total profesionalidad, se improvisó un puente, a base de troncos y ramas, a través del cual, no sin riesgos, pudimos franquear el primer obstáculo, iniciando la "ruta verde", en la cual y delante de uno de los carteles informativos, mantuvimos un intenso e instructivo debate sobre "pa donde cogé", decidiéndonos por unanimidad, por el camino mas largo, el que mas se alejaba del río y que además era cuesta arriba. "Vaya peasso de cuesta". Mención expresa merece la gastroenteritis que aquejaba a uno del grupo (concretamente yo) y como al reclamo del ruido de tripas, acudió toda una manada de "coshinos-jabalines", que se identificaron plenamente con mis gruñidos (suerte que pude salir a tiempo de entre los arboles, que si no me comen vivo).

Regresando sobre nuestros pasos, esta vez cuesta abajo, nos enfrentamos a unas cabras, guiadas por un perro-vaca (que bestia, era enorme), aprovechamos la ocasión para preguntarle al gentil cabrero "¿ donde puñetas estabamos?", a lo que amablemente nos contesto que en dirección totalmente opuesta a nuestras pretensiones (se dejo oir algún comentario jocoso del tipo "¿no era ese el camino que yo decía?", pero vamos, sin ninguna intención). Por fín, arribamos nuevamente al río Huéznar , esta vez si paseamos por su ribera, con el frescor de su aguas cristalinas (con las putas zarzas enganchándose por todas partes) y pudimos disfrutar de unas estampas de ensueño, que por supuesto quedaron plasmadas en impresionante reportaje gráfico.

Por fin y tras un pequeño rodeo, que incluía salto de alambrada ( alguno estuvo a punto de caer de cabeza), buscamos un lugar apacible para comer. Nada de bancos de madera preparados al efecto, ni de frondosas encinas a la sombra. Ávidos de aventura nos decidimos por un lugar paradisíaco, "al solecito", donde vaciar nuestras mochilas y empezar a comer como animales. Cuando todo estaba dispuesto, ademas de los pajarillos y el ruido del río, se oyó a lo lejos un sonido melodioso, algo parecido a "ILLO, QUITARGE DAÍ, QUE NO DEJÁI PASÁ AR GANAO", tras lo cual y mira "que es grande el campo", nos percatamos de que nos habíamos situado justo en el paso del un rebaño de ovejas, motivo por el que el pastor de desgañitaba, para que nos quitáramos.


Tras pasar los bichos, volvimos a situarnos y cuando mas relajados estábamos cual culebras al sol, mira que casualidad, que por el mismo camino de las ovejitas, aparecen gritando varios niños (criaturitas), nadie sabe de donde salieron y no encontraron un lugar mejor donde jugar y GRITAR, que encima de nosotros.


Regresamos paseando, relajadamente hasta el punto de partida y ya en los coches nos dirigimos a San Nicolás del Puerto. Descubriendo al fín la Gran Cascada (que nos pasamos de largo sin ver) y que cuando nos enteramos que estaba detras de "El Martinete ", ya empezaba a oscurecer, por lo que decidimos quedar para repetir otro día, pero esta vez reservando para comer en el restaurante del mismo nombre, de manera que tras pasear y Cascar podamos deleitarnos con manjares del lugar y encima sin llevar mochilas.


Por último y ya de regreso hicimos pequeña parada en Constantina, para hidratarnos y zamparnos cuantos pasteles pudimos ( alguno estuvo a punto de devorarse su propio dedo, que barbaridad.....) Y de regreso a Tomares, cansados pero contentos. Misión cumplida.

Quedais todos invitados a la próxima.

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Cronica encuentro Feria-2007 Tomares

Como respuesta al requerimiento de algunos miembros ( ya empezamos) y a pesar de estar lesionao, os envío algunos comentarios y reflexiones personales, a titulo de pequeña reseña de la Velada Ferial del pasado 7/9, para los que estuvimos y para los que no pudisteis venir. Saludos a todos y que se repita:

VELADA FERIAL CLUB MARATÓN TOMARES
El pasado viernes 7 de septiembre, nuestra recién estrenada Corporación Municipal, tuvo la gentileza, de invitar a nuestro Club a la Caseta Municipal, en la inconmensurable Feria de Tomares.
El nuevo Alcalde, conocedor de nuestras proezas atléticas y ejemplo de vida sana, no quiso dejar pasar la ocasión de confraternizar y compartir una copa, brindando por nuestros próximos éxitos deportivos.
Respondiendo a tan amable convocatoria, comparecimos a las 22,00h en punto (alguno ya estaba esperando desde las 18,00h en la puerta de la Caseta) y pudimos disfrutar de buena bebida, cervecitas frescas y estupendas viandas, todo acompañado de espectacular actuación musical (¡vaya muslos…!). Hubo un comentario sibilino acerca de que ".. a tanta gente no se la ve corriendo por las calles....", que no supe bien como interpretar. A alguno hubo que distraerlo, para que se apartara del jamón, que barbaridad, que manera de comer, si parecía que se le hubiese quedado el plato "pegao", con agujetas terminó.
¿Quien era el que llenó el "taper"?. A los pocos minutos me sorprendí al comprobar, como varios empezaban a ponerse borrosos (o quizás era yo, que ya no veía con nitidez, seguramente a causa del empañao de las antiparras). No doy nombres, pero había alguien subido en una silla, bebiendo con fruición del aspersor del "microclima".
Creo que los nuevos miembros de la Corporación Municipal comentaron, la idoneidad de financiarnos para el próximo año, una equitación completa, con gorra, para todas nuestras familias, incluidas las suegras, en lugar de volvernos a invitar a la feria. Como sería que dieron instrucciones para quitarnos las mesas, a ver si así nos íbamos y ni aún así nos movimos del rincón ¡ Que pechá de comé y de bebé !
Cuando ya por fin nos despedimos, los pocos que todavía nos manteníamos en pie, nos despedimos de nuestro Alcalde, agradeciéndole su amable invitación (con frases emotivas del tipo de "buzzcle hamón bluzzz purddee Diva la Fedia Domare......." ¡hips!, no se quien añadió "Adcadde wuapo"). Y luego a "Los Whiskys", caseta de los mas granado de nuestra Sociedad Tomareña, donde cual esponjas secas, acabamos con todas las existencias de alcohol, por aquello de no deshidratarnos con el baile.
Si bien es cierto que las parejas de los miembros, lucieron de sus artes, en las evoluciones sevillaniles, los compañeros atletas se descoyuntaron dando un lamentable espectáculo de pisotones, traspiés, enredos de brazos en los farolillos, etc. ¿ Quien puso el W.C. en alto?, todavía está buscando el cocinero al que despistado apuntó a la olla del Caldo.
De destacar, las evoluciones de "algunos", bailando a coro los compases de la famosa canción "mueve la colita", sin que nadie supiera interpretar a ciencia cierta, que era lo que realmente agitaban, con tan lamentables contorsiones. Yo regresé sano y salvo a casa, a una hora decente y si no hubiera sido por el desgraciao que me pisó las manos al doblar la esquina, todo hubiera sido perfecto

miércoles, 23 de mayo de 2007

Crónica de Domingo sobre la Tercera Marcha a El Rocio




El pasado viernes 18/5, a las 21/15, partimos desde el Polideportivo de Tomares, doce miembros (con perdón), del Club Maratón Tomares, con el inconmensurable Manuel “El Tijeras“ a la cabeza, para un año mas, realizar la proeza de llegar caminando a la Aldea de El Rocío.
Manuel (el Tijeras), Esteban (El Profe), acompañado de su vecino Carlos, Pablo (el iluminador), Joaquín Tejada (el pringue), Juan Carlos, Lutgardo, Antonio Vega, Sebi (el Yipi), nuestro Vicepresidente Ricardo (como representación institucional), Lopera y este modesto cronista Domingo (el esmayao), que con su último aliento escribe esta reseña.
En el momento de partir, todo el pueblo nos aclamó, al grito de “ … ahonde vais a esquiar hijo…”, lanzado por grupos de “canis” enfervorizadas, con las que nos cruzamos. Ciertamente que el ruido de los bastonazos sobre el asfalto, las lamparitas frontales, cual luciérnagas despistadas y los gorritos con los que se dejaron caer algunos del equipo, eran para asustar a cualquiera. No comprendo aún como no nos detuvo la Benemérita.
Y comenzamos El Camino”, cruzando el Pudio, frontales en ristre, algunos que parecía que viniese el Talgo, pero otros, mas bien parecía que viniese en la fila algún nazareno con su cirio . Empezando a comprender los neófitos, el significado de “el polvo del camino”, o quizás mas apropiado decir “el camino del polvo” vaya tela con el personal, si es que no paraban, aquello tenía mas tráfico que la SE-30 y nosotros con nuestros bastones y lamparitas (imagínense el susto de los que fueron sorprendidos en dichos menesteres del toma y toma), viendo pasar tal desfile“. Por cierto me tomé un zumito y para no llevar el envase vacío en la mano, le pedí a un compañero que lo guardase en mi mochila, a lo cual se brindó solícitamente, metiéndolo bocabajo, vaya “pringacha” que me formó.
La noche estrellada y apacible, nos permitió contemplar entre los “pinales“ las constelaciones ( vaya tropezones que dimos con eso de ir mirando pa´rriba), así como apreciar los olores y los sonidos de la naturaleza (los pocos que podían percibirse tras los bastonazos que pegaban algunos), siendo de destacar el croar de la conocida rana de la papa y los gruñidos de los “jabalines” (aunque siempre me quedó la duda de que fueran gases). Pero ni Linces, ni Ciervos ni ná de ná. Guiándonos en el horizonte, cual estrella de Oriente el resplandor de Villamarrique (o acaso estaban quemando rastrojos, porque mira que estaba lejos). Ya a esta altura de la marcha mi frontal formaba parte de los huesos de mi cráneo, vaya manera de pegarse (el mu hijo de p…..), cuando te alejabas un poco del grupo, podías contemplar el conjunto de lucecitas en la inmensa oscuridad de la noche, cual si fueran un puesto de turrón.
Por fin hicimos un alto, para reponer fuerzas, dar una culadita, hacernos unas placas conmemorativas y un pis ( alguno estuvo a punto de deshidratarse de lo que soltó), pudiendo identificarse perfectamente a aquellos que no miraban a donde debían, por el haz de luz de sus lamparitas. Alguno aprovecho además para perder algo de aceite, vaya reguero de grasa que iba dejando ( no lo nombro para no herir susceptibilidades, pero todavía tiene las manos negras ¿habrán salido las fotos en color?).
Y llegamos al vado de El Quema. Foto al canto ( algún comentario cáustico sobre las habilidades de reportero gráfico de Esteban y alguna nueva mancha de grasa que apareció)
Por fin llegamos al Camping y pudimos incluso degustar unas birras fresquitas (guantazos hubo por encontrar monedas pa la máquina). Nos dimos un “homenaje” de bocatas, manzanas, chocolate y sobre todo de quesitos, que alguno ingirió sin quitarle la cubierta de cera roja y luego pagó las consecuencias. Sacudida de calcetines y “palante”
Y llegamos a Villamanrique, donde estaba previsto que Juan Carlos nos dejara (obligaciones profesionales así lo reclamaban) , con lágrimas en los ojos se despidió del grupo, dejando traslucir en su mirada un “gracias a Dios” que me puedo ir. Se solidarizaron con él Joaquín y Carlos, que se “sacrificaron” para no dejarlo volver solo. Pero los que de verdad lloramos desconsoladamente, fuimos Ricardo y yo que hubiéramos dado un brazo por acompañarlos.
Partimos de Villamanrique, no sin que nos asaltara alguna duda respecto al camino a seguir, resuelta con audacia por nuestro guía con un incuestionable “por aquí”, al que nadie se osó cuestionar. ¡¡Que carreterita!!, ya empezaba a clarear el día y podíamos vernos los respectivos caretos, vaya desfile de sombreritos. Tras consultar nuestro “Yipi”, pudimos constatar que no teníamos ni pajolera idea de los kilómetros que faltaban. Tras cruzar el “Cancelin” (que yo no vi por ninguna parte), encaramos la Raya ( lo que hubiera dado Maradona…….). Absolutamente increíble, nunca se acababa No sabía si era peor ir por el centro del camino llenándote los zapatos de arena (varias toneladas en mi caso), o buscar las orillas y terminar cual faquir con los pies llenos de “espiguillas”, que hay que ver como se clavaban las muy hij…….. .

A Ricardo se le ocurrió la feliz idea de un 6x4 ó 4x6 (yo no me enteré muy bien), para descargar y sin mediar palabra todos salieron corriendo. A media Raya, nuestro amigo el “Vega”, que se había quedado retraso contemplando el paisaje, empezó a avanzar a una velocidad endiablada, ajeno a los pinchazos, cual si fuese en la pasarela mecánica de la Terminal de Barajas, perdiéndose de vista y llegando a poner en apuros al mismísimo Tijeras.

Abrevadero a las puertas de Palacio, ya estaba el sol “pegando”. Sacudida de calcetines y retirada de las doscientas veintiuna espiguillas de cada zapato. Refresco y a seguir. Alguien hizo un comentario sobre el “ ya no hay retorno” que no supe interpretar bien en ese momento.
Con el recuerdo emocionado de los compañeros que nos habían dejado en Villamanrique (afortunados hijos de p…. ) seguimos avanzando. Vaya calor, yo a estas alturas del camino, iba andando como el famoso presidente de la Xunta. Buscaba la sombra, como los toros las tablas y si no llega a ser por el solidario Lopera ( que para motivarme me fue pinchando en los costados con la punta de su bastón, al menos eso es lo que me decía que era …), yo me hubiera sentado llorando a la sombra de un pino a esperar a los del SEPRONA.
Puente del Ajolí, (“aholí" no hubiera venío, dijo alguno,“YO” concretamente), allí nos reagrupamos, (entiéndase todos esperándome y diciendo “pero donde cohone sa metío el Domingo), para realizar nuestra triunfal entrada en la Aldea. Siendo digno de mencionar la alegría de un señor con muletas, que cuando nos vió entrar se unió al grupo a todas luces andando mucho mejor que yo.
Y termino la marcha delante de la Blanca Paloma, tras postrarnos ante Ella, alguno ya no se pudo levantar mas, nos vaciamos por ultima vez los zapatos de arena, nos hincamos varias cervezas y vuelta a Tomares. Misión cumplida